Una joya con leche materna no es un producto de catálogo: es un recuerdo hecho a mano a partir de algo único e irrepetible. Así es como nace tu pieza en Milkiss.
1. Eliges la pieza y el acabado
Empiezas escogiendo tu joya —colgante, anillo, pendientes…— y el acabado disponible para esa pieza: plata 925, oro amarillo, oro rosa o acabado negro.
2. Nos envías tu leche
Te explicamos cómo enviarla de forma sencilla y segura. Con muy poca cantidad es suficiente, y puede ir fresca o congelada. Lo cuentas con detalle en cómo enviar tu leche.
3. Tratamos tu leche con cuidado
Estabilizamos tu leche para poder conservarla en el tiempo y la integramos en la pieza. Lo hacemos con calma y mimo, porque sabemos lo que representa.
4. Creamos tu joya bajo pedido
Montamos tu recuerdo en plata de ley con el acabado elegido. Al ser artesanal y bajo pedido, el plazo orientativo es de unas 3 a 4 semanas.
5. La recibes lista para conservar o regalar
Te enviamos tu pieza preparada, en su estuche, con el lazo Milkiss de regalo. Una etapa que no vuelve, convertida en algo que puedes tocar cada día.
¿Quieres ver el proceso completo? Lo tienes en cómo funciona. Y si prefieres preguntarnos antes, escríbenos por WhatsApp o Instagram.